Si al menos tuvieras una mínima idea de las mil y una cosas que tengo por decirte, de todo lo que siento
cuando estoy contigo y cuando estas lejos. Si supieras lo que daría por sentarme en frente tuya y contemplarte horas y horas como una tonta, y al fin sonreirte con la más estúpida de las sonrisas. Abrazarte de vez en cuando, y que tu también me abraces. Poderte decir, al menos una vez al mes, lo mucho que te quiero. Quisiera verte bostezar, reír, cantar, hacer el tonto, quiero ver como eres con tus amigos, pillar cada uno de tus gestos, memorizarlos, quisiera hasta verte dormido e intentar adivinar lo que sueñas...
Pero bueno, olvídalo, hagamos como si no hubieras leído nada porque, al fin y al cabo, querer lamentablemente no es poder..
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