4.5.11
MA-SO-CA
Hacías que fuera distinto a todo lo que era. Mis amigas siempre me dijeron que debería mandarte a la mierda. Nunca he sido de esas personas que les hace mucho caso a sus amigos. Puede que ahora sea de otra forma, no lo niego. Pero no tengo la culpa. No me gusta tirar piedras y que sean mis cristales los que se rompan, ni me gusta intentar abrazar a alguien que no me quiere. Siempre he tenido ganas de susurrarte al oído todo lo que me pasa cuando te veo, pero no me he atrevido o tal vez no haya encontrado el momento indicado. Sí, ya ves, puedo ser todo lo valiente y atrevida que quieras, pero cuando se trata de mandar escalofríos me vuelvo inútil. Las cosas son un poco diferentes. Ya no sé cuando te has cortado el pelo, ni puedo mirarte de reojo sin que te des cuenta. Ahora no quiero perseguirte para poder abrazarte de verdad. Bueno, sí que quiero, pero.. no puedo.
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